
Hoy, doce de febrero de 2009, hace doscientos años que nacía en Shrewsbury (Inglaterra) Charles Darwin, uno de los científicos que, con su teoría de la evolución, más han influido sobre nuestro mundo actual. El próximo 24 de noviembre se cumplirán ciento cincuenta años de la publicación de su obra cumbre, El Origen de las Especies. Ambos acontecimientos han hecho que este año 2009 se dedique a conmemorar la vida y obra de este genial pensador.
Ya desde pequeño, Darwin mostró un gran interés por la naturaleza y era un gran observador al que le gustaba recolectar especímenes. Al igual que sucedió con otros grandes genios, como Santiago Ramón y Cajal o Albert Einstein, durante su juventud no fue un estudiante brillante. A instancias de su padre comenzó a estudiar Medicina, pero las clases le aburrían y pasó a prepararse para clérigo de la iglesia anglicana, lo que tampoco le entusiasmaba. Paralelamente y a lo largo de esos años su interés por la naturaleza se hacía cada vez mayor y se pudo relacionar con naturalistas importantes que, posteriormente, tendrían una gran influencia en su vida y trabajos.
Su gran oportunidad llegó cuando antes de cumplir los 22 años le propusieron embarcar en el Beagle en un viaje de exploración que le llevaría a dar la vuelta alrededor del mundo y en el que su cometido sería recopilar información sobre las especies animales y vegetales de tierras remotas. El Beagle zarpó del puerto de Plymouth el 27 de diciembre de 1831 y regresó a Falmouth el 2 de octubre de 1836. A lo largo de estos casi cinco años, sus estudios sobre los seres vivos le permitirían elaborar la teoría de la evolución. Sus ideas tardarían más de veinte años en verse publicadas en El Origen de las Especies.
En realidad no era una teoría totalmente nueva; la idea de que los seres vivos podían ir cambiando a lo largo del tiempo ya había sido esbozada antes, pero no había una explicación satisfactoria a esos cambios. Fue Darwin quien, a través de la selección natural, propuso un mecanismo para explicar dichas variaciones. Su teoría proponía que los seres vivos mostraban variaciones en sus caracteres de modo que aquellos mejor adaptados al medio tenían más posibilidades de reproducirse y, por tanto, de transmitirlas a la descendencia. Para Darwin todos los seres vivos estamos emparentados y procedemos de un origen común.
Otro aspecto destacado de las teorías de Darwin hacía referencia al origen del hombre. Del mismo modo que el resto de los seres vivos, el hombre habría surgido a partir de un antepasado común con los grandes monos actuales mediante un proceso de selección natural. Estamos pues estrechamente relacionados con chimpancés, orangutanes o gorilas.
Las ideas de Darwin fueron duramente criticadas en la época y era normal ver en los periódicos caricaturas suyas en las que aparecía con cuerpo de mono. En la actualidad sus teorías están totalmente demostradas y la teoría de la evolución ha llegado a ser, probablemente, la más influyente sobre nuestra sociedad actual. Paradójicamente, y a pesar de los innumerables argumentos y pruebas a su favor, aún sigue habiendo algunos sectores de la sociedad, principalmente religiosos, que la cuestionan.
No será esta la última vez que hablemos de Charles Darwin a lo largo de este año. Espero vuestros comentarios acerca de este gran científico y de la importancia de sus teorías. También os dejo algunas cuestiones relacionadas con él. Me gustaría conocer qué es para vosotros la selección natural y que pongáis algún ejemplo de cómo actúa. Y en otro orden de cosas... ¿cómo creéis que se originó la vida en la Tierra? ¿y el hombre? Espero vuestras respuestas.